Festival del Pasillo 2010.

Reflexionando un poco.

Como en ocasiones anteriores pensaba escribir una pequeña crónica de lo que había acontecido el día del Festival. Sin embargo, reflexionando un poco me he dicho que os podía ahorrar ese mal trago simplemente dirigiéndoos directamente a la crónica del año pasado. Lo digo porque en líneas generales el Festival transcurrió igual que los anteriores sólo que lo pasamos mejor. ¿Por qué? Es cierto que hubo olitas y el tiempo acompañó (aunque refrescando y de qué manera a la hora de la música). Sin embargo, cada año que pasa , creo que nos acercamos a la playa con más ganas de disfrutar.

El surfear, claro que importa, pero en esta última edición teníamos dudas de si nos íbamos a dedicar a hacer carreras con los tablones. Por el contrario, la gente respondió y todo salió a pedir de boca. Y si de boca hay que hablar pasamos al menú, sencillo pero muy organizado (quizás un poco escaso el plato principal, es decir, la paella, o es que había mucha hambre), con la novedad de los perritos calientes (especie de …) para los peques.

Durante la cena hay que mencionar como de costumbre a la cantidad de voluntarias (y algún voluntario) que ayudaron a distribuir y organizar el reparto de la cena de forma más o menos solidaria, objetivo nunca fácil de conseguir. El reparto de regalos, obsequios , palos de madera y trofeos tiene su salsa y hasta el final se mantiene el secreto por parte de los jueces por lo que la incertidumbre está asegurada. Mención especial requiere el premio que se llevaron los mayores de 50 años, Jaime Jaúregui y Alejandro de la Sota .

Ya sabéis que huimos del tema de publicidades, anuncios en televisión (nos llaman tan a menudo …) y demás, sin embargo es de agradecer el apoyo que siempre tenemos por parte de Kynay (trajes varios) y de Wat Say (tabla de surf), añadiendo además los buenos precios que nos hacen buenos por pertenecer al Club. Esperemos que sigan con nosotros en los próximos años.

Por fin llegamos a la música, al resto de cervezas y copas varias, después de liquidarnos por completo la sangría. Amenizada la fiesta este año por Adela y sus camaradas, la verdad es que concluimos la noche de manera perfecta. Buena música y ambientillo playero.

Vaya , parece que me explayado algo más de lo debido. El próximo año recortaré el escrito.


El Presi, Junio 2010