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El Tableru 2010. Buenas olas, buena sidra y mejor ambiente.
Salimos temprano porque teníamos que estar puntuales en San Juan, zona denominada así en la parte derecha de la playa de Salinas. A las 11.00 de la mañana nos encontrábamos en el parking de la playa. Este parking con un poco de mejora medioambiental sería muy agradable pero está un poco desangelado en este momento. Nos acercamos a la playa caminando sobre las pasarelas de madera (que también encontramos aquí) colocadas para proteger las dunas y asomamos la cabeza impacientes. Medio metro con una pinta buenísima. Al pronto aparecen los de San Vicente, saludos y comentarios sobre su baño mañanero y el del día anterior en la playa de Xago (comentaban que muy divertido con muy buenas olas). El paisaje es precioso, mar glassy, ordenado y nubes altas que pronostican viento sur aunque amenazantes por momentos. Minutos después y con puntualidad inglesa (11.30 am) aparece Pepe Hevia con cara de sueño. Le bastan dos minutos para comenzar a organizar el Tableru. Primera decisión; todos al agua. Pero ¿tal cuál? … Nos cambiamos y lo hacen también los que van llegando a la playa. Poco a poco nos vamos encontrando en el pico y el número de tabloneros va creciendo hasta llevar a los 38. Lo increíble es que hay buenas olas y todos cogemos hasta hartarnos y acabar agotados al cabo de hora y media, dos horas. Durante el baño han caído unas gotas pero poco más. La organización nos cita en el bar que se encuentra al lado del parking y que en su lado opuesto tiene como escenario las dunas. Ahí estamos reunidos 40 - 50 chalados, hablando de olas y cosas superfluas. Se decide, muy acertadamente por cierto, poner un ”bote” para comprar las viandas. Al cabo de una hora disponemos de una comida a base de empanadas, chorizos preñaos, panes caseros rellenos de no me acuerdo qué pero deliciosos, más tipos de empanadas y de postre, hojaldres. Todo esto en cantidades industriales y regadas con sidriña de la buena que corría por nuestros gaznates como si de agua se tratara. La gente en bermudas, traje de baño, manga corta, una delicia. Risas, bromas , amenazas y retos para cuando comiencen las tandas. Pensándolo más tarde, creo que fue una pequeña encerrona por que disfrutamos tanto de la comida , la bebida y la compañía, que a los Pasilleros nos costó centramos en la segunda parte (claro, habíamos invertido el orden del tercer tiempo y …), es decir, en la competición.
Comienzan las mangas. Serán tres, de
media hora cada una, con cinco
participantes de cada expedición por
tanda, es decir 15 tipos por tanda. Las
olas seguían estando allí, medio metro
pasado, sin apenas. Termina la primera
tanda, parte la segunda y luego la
tercera. En nuestro caso tienen que
repetir los que están en el agua pero lo
hacen con ganas porque el ambiente es
divertido y hay olas de sobra para
todos. Llega la hora de la entrega de
premios y por suerte o por desgracia el
Tableru no viene a Sopelana. A Pepe se
le nota más relajado desde hace un rato
después de conocer el resultado de las
tandas (todavía secreto). Ha estado
soportando mucha presión y temía que le
robáramos el Tableru. Yo creo que nos
tenía más miedo a nosotros que a los
cántabros, quizás por faltar Innocent
(al cual echamos mucho de menos, por
cierto) todo un baluarte de los de San
Vicente. En su puesto estuvo Rubén, otro
muy buen tablonero que casi les da un
susto a los locales por que lo hizo
realmente bien. Seguimos animando a aquellos que no pudieron acudir a esta cena para que lo intenten en la próxima y si no, que lo aplacen para la siguiente, pero que no lo dejen. Como siempre comentamos desde la Junta, organizamos planes, eventos y salidas sabiendo que no todo el mundo puede asistir a ellas pero por eso organizamos varias, para que la gente pueda elegir, si tiene que hacerlo . Lo habíamos pasado como nunca y hacía tiempo que no veíamos y cogíamos olas como éstas. ¿Qué mas queríamos?. … pues una buena cena , dormir y otro baño por la mañana. Y así fue, disfrutamos de una estupenda cena en el mismo Salinas. Al día siguiente levantarnos y otra vez al agua pero con calma. Otro bañito con olas algo más pequeñas pero con viento terral todavía. Al cabo de dos horas cambio definitivo, lluvia y para casa a esperar a ver qué nos depara el Tableru del año que viene. Para terminar y de parte de todos los que nos acercamos desde Sope (y los que no pudieron) queremos agradecer a ambos Clubes, el de Salinas y el de San Vicente los buenos momentos pasados en San Juan. Si queremos hablar de buen ambiente en el Surf, éste puede ser un ejemplo bien gráfico.
Un abrazo para todos y buenas olas ….,
también en compañía. El Presi, Mayo 2009
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