Salida a Somo.

Quien a buen árbol se arrima ...

Quedamos como ya es costumbre a las 8 h. en la curva de Ereaga. Esta vez teníamos que ser puntuales por que todas las previsiones daban un cambio de viento de terral a noroeste fuerte a media mañana. Por esa misma razón, junto con la ley de Murphy, a alguien se le pegaron las sábanas y nos retrasamos media hora.

Salimos con muy buen tiempo y buena previsión de olas, un metro y medio aproximadamente, siguiendo la tónica habitual de este año. Cuando llegamos a la playa efectivamente había olas y viento off shore. El mar se veía precioso pero al fondo ya amenazaba el cambio. Después de las fotos de rigor en el parking, entramos al agua en dos picos diferentes. Seis se fueron al pico de la izquierda que daba unas derechas muy divertidas y los otros cuatro al de la izquierda donde salían izquierdas aunque como dijo alguno en el agua, costaba ver la salida a pesar de que ponía mucho empeño en ello. Se produjo el cambio al cabo de media hora y el panorama en el agua cambió en lo que se refiere a las olas pero no al ambiente. Seguíamos casi solos en ambos picos y muchas olas aunque ya no de calidad lógicamente. Aún así lo pasamos tan bien que dilatamos el baño hasta casi las dos horas.

A continuación un pequeño aperitivo a base de choricitos a la sidra, morcillas y una cervecita fría. Ahí nos dividimos por que a algunos les esperaban compromisos en casa y retornaron seguidamente. Los demás nos dirigimos a un barcillo fantástico de la zona (del cual no recuerdo el nombre pero que es conocido por los lugareños) donde continuamos con el aperitivo – comida.

Es verdad que la primera parte de la excursión (el baño) estuvo muy bien y la disfrutamos mucho, pero esta segunda ya fue la guinda por que aunque no éramos nada mas que seis , estuvimos más que a gusto debajo del árbol que nos cobijó hasta que se cumplió el refrán aquel que dice “ quien debajo de hoja se cobija ... “ , razón por la cual terminamos tomando café de puchero en la barra, mezclados en el ambiente de los potajes montañeses que se servían en las mesas.

Estábamos de regreso en Ereaga a eso de la 17.00 horas despidiéndonos hasta la siguiente ocasión que tuviéramos para compartir unas olas.

Resumiendo, una excursión estupenda.

El Presi, 20 Mayo 2009