4º Festival Club El Pasillo.

Con la suerte de cara.

Se podrá decir lo que se quiera de las olas pero, a poco que lo pensemos, la verdad es que este IV Festival de El Pasillo Classic Surf Club ha vuelto a tener la suerte de cara. El fin de semana pasado nos llevaron los demonios con la cantidad de lluvia que nos cayó del cielo y los días siguientes al festival fue más de lo mismo. Y de una forma inexplicable, como por ensalmo, nuestro sábado, salió con un tiempo sencillamente cojonudo (y si no se me cree, a las fotos me remito). Si es que no nos lo merecemos.

Y en cuanto a las olas... pues bueno... es verdad, no fueron como para tener el mejor baño de nuestra vida pero sin duda están a la cabeza de lo que hemos tenido hasta ahora. Quizá si el viento del norte no hubiera sido tan fuerte o la marea baja no hubiera sido tan viva entocnes no hubiéramos tenido tanto revoltijo pero, mirado por el lado positivo, había mar de fondo y en todo momento tuvimos un metrito nada desdeñable que mejoró ostensiblemente en las mangas finales a medida que nos acercábamos a la pleamar. Sinceramente, las condiciones de tiempo y mar nos permitieron tener un festival francamente agradable.

Y si en lo que no depende de nosotros (o sea, las fuerzas de la Naturaleza) la cosa no estuvo mal, en lo que sí dependía de nosotros (o sea, las fuerzas vivas del club) estuvo de nota y no me corto un pelo al decirlo. Creo que hay criterios objetivos para pensar que ha sido el mejor festival hasta ahora. A saber:

a) Por encima de todo, la organización. Sencillamente impecable, cronometrada al microsegundo, con un comienzo de las mangas puntual como el metro londinense y una evolución del campeonato clarísimo en todo: distribución de participantes, camisetas, manejo de la aspirina, puntuación, y no sigo porque me canso.

b) La intendencia. Olé los bocatas de chorizo y salchichón y la madre que los parió lo bien que te sientan al mediodía después de un par de mangas en el agua. Y por la tarde, la megafideuá de Toño acompañada por los chorizos a la sidra para reponer fuerzas después de un agotador día de playa. Gracias a todos los suministradores y pinches que nos evitásteis la inanición.

c) La bebida. La solución de los vales canjeables por cerveza y/o refresco fue sencilla y muy efectiva. Bien pensado y dando opción además a los no alcohólicos (cosa que en otros festivales no se contempló).

d) Los premios. Vale, los premios en principio han sido los de siempre por aquello de la tradición pero aunque este punto no se sume, desde luego tampoco se resta. Había ciertas esperanzas de que los buenos, bien por lesiones, bien por no asistir, nos dieran alguna opción a los malos pero solo fue un sueño. al final ganaron los de siempre (mala bomba los aplaste). Y por otra parte, la aportación de tabla y trajes para el sorte fue generosa pese a que estuvo amañadísimo una vez más (efectivamente, a mi no me tocó nada, ergo... amañado, está claro ¿no?).

e) La música. Los botxoboogies de Baxter son un grupo muy bueno. Yo no me quedé a verles por la noche pero les he visto tocar en otras ocasiones y tenerles en el festival es un lujo. Aquí hay opiniones, como en todo, y quizá haya quien prefiera que toque gente más cercana a nuestro rollo surfero pero en cualquier caso, que cada año sigan viniendo músicos de la calidad indiscutible de los que hemos tenido en todas las ediciones es todo un logro.

f) La gente. Todos los que estuvimos, los participantes, los colaboradores y los espectadores también. Sigue habiendo buen rollo. Es más, cada año hay mejor rollo. Ya lo he dicho muchas veces, en estos tiempos de competitividad al límite (incluso fuera de campeonatos) da gusto poder darse un baño con unos amigos que, aún compitiendo saben tratarse como caballeros. Como cada año ha habido algunas caras nuevas y hemos echado de menos a algunas viejas. Seguimos manteniéndonos en los treintaytantos participantes, lo cual está muy bien porque nos permite hacer un festival en el que todos nos podemos meter en un par de mangas como mínimo. No se me entienda mal, nos encanta que venga cualquiera que comparta el gusto por el surf tranquilo pero, ahora mismo, estamos en el número perfecto de socios entre lo demasiado pequeño y lo demasiado grande.

g) Los medios de comunicación. Volveremos a salir en el programa Vortex de Canal Bizkaia aunque me temo que esta vez no hemos podido contar con la turbadora presencia de Arantza. En su lugar, vino Manu, lo cual es igualmente meritorio pero nos privó de contemplar los impactantes ojos grises de su bella compañera.

h) Nuestro presidente. Llamadme pelota si os da la gana pero tenemos un presi de órdago: incansable, hiperactivo, peleón, imposible de desanimar, dedicado en cuerpo y alma a hacer que cada actividad del club sea del máximo disfrute para todos nosotros. Que se conserve muchos años con tanta energía porque no cabe duda de que es quien mantiene la cohesión del grupo. Yo me pregunto si no llegó a hablar directamente con Dios para lograr que no lloviera el día del Festival...

En fin, que hay motivos de sobra para pensar que hemos cosechado otro éxito y que ya podemos empear a pensar en el V Festival que, por ser número redondo, deberemos hacerlo sonar aún más que los anteriores.

Germantxu, Junio 2008